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Business & Tech

Una boutique local sobrevive a la recesión

Los empleados de La Bonita aseguran que la clave para el éxito radica en la atención al cliente.

 

Durante más de 18 años  ha equipado a los habitantes de South Gate con atuendos de última moda para mujeres, accesorios y ropa para niños, a precios relativamente bajos.

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Esta boutique de South Gate que hace parte de la [la asociación de empresarios de Tweedy Mile], ha logrado mantener sus puertas abiertas a pesar de la recesión.

"Antes de la recesión nuestro negocio marchaba al 100 por ciento. Ahora estamos más o menos al 70 por ciento de lo fue entonces" dijo Eduardo Díaz, co-propietario del almacén.

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A pesar de que la época de navidad siempre ha sido buena para las ventas, Díaz confesó que los últimos 3 diciembres han sido de bajas ganancias. El problema no sólo es que menos gente viene de compras, sino también que quien viene, compra menos.

"Los clientes tienen menos dinero para gastar, y por eso hacen pocas compras", anotó Diaz, quien dice haber escuchado a muchos de sus clientes quejarse del desempleo o de la reducción en el número de horas de trabajo.

Celia Viramontes, la única empleada de tiempo completo en La Bonita, ha notado también la drástica disminución de la clientela.

Viramontes recuerda que durante las navidades pasadas, y aún durante otras épocas del año, "La tienda se llenaba [de gente], pero ahora no es así".

Hoy día la mayoría de la gente que viene, lo hace en busca de rebajas o solo para mirar las vitrinas. Sólo los clientes más leales vienen regularmente a hacer sus compras.

"Nuestros clientes regulares viene hasta 2 o 3 veces a la semana, aunque sea para comprar unos aretes", dijo Viramontes.

Ahora que la gente cuida tanto de sus billeteras, Díaz y Viramontes decidieron que para aumentar sus ventas, era necesario enfocar sus energías en la atención al cliente. Ambos aprovechan sus propias personalidades acogedoras para conocer mejor los deseos del cliente, y aumentar asi sus ganancias.

Por ejemplo, al entrar una nueva cliente al almacén -Blanca Peñado, habitante de South Gate de 58 años- Viramontes de inmediato se acerca para darle la bienvenida y sugerir algunas prendas de vestir.

"Yo vengo porque me gusta este almacén, tienen ropa hermosa y los precios no son demasiado altos", afirma Peñado, cliente regular de la boutique desde hace cerca de 4 años.

Hasta ahora ha sido posible mantener la tienda abierta los 7 días de la semana, sin reducir sus horas de operación. Pero Díaz ya ha pensado en la posibilidad de cerrar los domingos debido a bajas ventas.

"Lo único que queremos es sobrevivir a ésta recesión, y si lo logramos, vamos a poder seguir aquí", enfatizó Díaz.

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